Juego de Tronos 4×07. Cuando Meñique dejó de ser Meñique

El caos no es un foso. Es una escalera. Muchos intentan subirla y fracasan… Nunca podrán hacerlo de nuevo. La caída los destroza. A algunos se les da la oportunidad de subir, pero la rechazan. Se aferran al reino, o a los dioses, o al amor… espejismos. Solo la escalera es real… el ascenso es todo lo que hay.

Petyr Baelish, señor de Los Dedos, pronunció esta frase en el episodio 6 de la tercera temporada de Game of Thrones. Aunque no fue escrita por George R. R. Martin sino por los showrunners Bernioff y Weiss, lo bien cierto es que capturó perfectamente la psicología del personaje. Lord Baelish, más conocido como Meñique, es un individuo manipulador, amoral, traicionero, ambicioso y por encima de todo inteligente. En palabras de Varys, el segundo hombre más astuto (y por ende el más peligroso) de los Siete Reinos.

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Desde que Brandon Stark le propinase una paliza, Meñique no ha hecho otra cosa que vivir para ascender, utilizando todas las estrategias, trampas y traiciones posibles, sin importarle desencadenar atroces conflictos para sacar beneficio de ellos. Y así, gracias a sus manejos, este pequeño señor de escasísima alcurnia llegó a convertirse en miembro del gobierno, señor de Harrenhal y regente del Valle de Arryn. Sin embargo, cuando el material de Martin se terminó y la serie se vio obligada a adelantar a las novelas, la famosa astucia de Lord Baelish pareció esfumarse de repente.

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