ASA LARSSON. Auroras, sangre, oscuridad y parecidos razonables

Hace algunos años descubrí a la conocida escritora de novela negra sueca Asa Larsson (Upsala, 1966), autora de cinco novelas protagonizadas por la atormentada abogada kirunesa Rebecka Martinsson. Las tres primeras cayeron en mis manos una detrás de otra y resultaron una lectura entretenida (quizá la última es la que menos me gustó, pero aún así no me arrepiento de comprarla). Sin embargo, pronto me di cuenta de que había un par de detalles que se repetían en todas ellas y voy a glosarlos aquí. Si alguien no se las ha leído y quiere hacerlo, aviso que habrá muchos spoilers.

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Izabella Scorupco como Rebecka Martinsson en Aurora boreal (2007).

Los crímenes no acaban en los tribunales porque la policía siempre llega tarde.
  • En Aurora boreal, el asesino y sus dos cómplices fueron asesinados a disparos por Rebecka en defensa propia y las autoridades no se enteran hasta poco después.

  • En Sangre derramada, el criminal mata a su hijo discapacitado y se vuela la tapa de los sesos al saberse descubierto, apenas unos minutos antes de que lleguen los inspectores Sven-Erik y Anna Maria a interrogarle.

  • En La senda oscura, la casa del asesino es asaltada por un comando enviado por el dictador de Uganda y todos sus invitados mueren, viéndose él obligado a huir al exilio y vivir oculto para siempre, lo que deja el crimen sin resolver. Cómo no, los policías hacen acto de presencia cuando el asalto está a punto de terminar.

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Ida Engvoll como Rebecka Martinsson en la serie homónima (2017).
Un personaje regular tiene que acabar la historia muy, pero que muy mal.
  • En Aurora boreal, Rebecka (que ya venía con traumas de origen por haber abortado en su juventud) termina del todo hecha polvo, pues se ve obligada a matar a tres personas para defender a unas niñas que, al final, resulta que de cualquier modo están condenadas, ya que su abuelo abusa sexualmente de ellas, su madre lo consiente y no hay pruebas para sacarlas de ese infierno.

  • En Sangre derramada, nuevamente le toca sufrir a Rebecka. Cuando ya parecía que la pobre empezaba a superar el hecho de haber segado tres vidas, sin comerlo ni beberlo (pues no toma parte apenas en la investigación del crimen de turno) padece un brutal intento de asesinato y termina con el rostro desfigurado por los golpes y totalmente desquiciada, presa de aterradoras alucinaciones.

  • En La senda oscura, por variar, es Sven-Erik el que sufre. Durante el libro anterior, y este son habituales las menciones a su soledad (está divorciado, sus hijos viven lejos y su gato se ha esfumado). En el transcurso de la investigación hace buenas migas con una viuda y consigue de sus manos un gato nuevo. Pero después se ve forzado a matar a un hombre para defender a su imprudente compañera. Presa del dolor, jura que abandonará su empleo, enfadado con su amiga y carcomido porque sabe que si la viuda a la que quiere no hubiera ocultado el aparente suicidio de su marido, la investigación hubiera avanzado hace tiempo y ninguno de los asesinatos del libro (entre ellos el de un niño) hubieran tenido lugar.

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Rebecka con Sven-Erik (Thomas Oredson) y Anna Maria (Eva Melander).
Siempre hay un cabo suelto, atado con una mención en el siguiente libro
  • En Aurora boreal, Martinsson descubre en el último momento que quien abusaba de las hijas de su amiga era su propio abuelo y que ella lo consentía. Siendo llevada en camilla a la ambulancia, le comunica a su ahora ex-amiga que en cuanto pueda ponerse en pie denunciará la situación a los servicios sociales. En el siguiente libro, la protagonista regresa a la zona y pregunta a la inspectora Mella qué pasó con la denuncia y ella le responde que no cuajó y que la familia se mudó al poco tiempo a otra ciudad.

  • En Sangre derramada, dejamos a Rebecka rota física y psicológicamente después de la paliza que recibe. Sabemos seguro que se recuperará (le quedan todavía libros por protagonizar), pero dan ganas de saber cómo superará sus problemas y en qué estado la encontraremos la próxima vez.

  • En La senda oscura nos quedamos sin saber si Sven-Erik renunciará a su puesto o si lo que ha dicho solo ha sido un arrebato de furia, si recompondrá su relación con su compañera o no, si logrará mantener una relación normal con la viuda…

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